Seguro que si lees bitcóin, la cosa ya te suena un poco más. La cadena de bloques o tecnología blockchain es la base tecnológica que cambiará la vida de las personas en un futuro no muy lejano. La economía, la industria, los servicios, las relaciones sociales e incluso las vidas de las personas se verán afectadas por una tecnología dispuesta a cambiarlo todo. No te quedes atrás e infórmate de qué es esta tecnología y qué futuro nos promete.

 

¿Qué es la tecnología blockchain?

La tecnología blockchain es la que sustenta el funcionamiento del bitcóin, la criptomoneda más conocida hasta la fecha. La ventaja principal de esta tecnología, utilizada principalmente para realizar transacciones económicas, es la eliminación de los intermediarios, en este caso, los bancos.

Su funcionamiento es, dicho de una forma simple, como el de un libro de contabilidad, pero colectivo. Todos los usuarios vigilan y son vigilados. Las transacciones económicas ya no suceden en manos de un banco o de Paypal, la información de esas transacciones se descentraliza. La información digital es certificada por los usuarios, que la registran y validan. Esto garantiza la ciberseguridad de los datos, ya que es imposible borrar la información de ese libro de contabilidad colectivo.

La blockchain, en definitiva, es una red descentralizada, a la que se conectan varios ordenadores, también llamados nodos. Estos nodos se comunican con un lenguaje P2P. Los mensajes, o token, se envían de unos a otros de forma encriptada y contienen información sobre un transacción, una compra, una contratación de un servicio…

 

Las criptomonedas

Las criptomonedas son monedas virtuales que funcionan igual que cualquier divisa tradicional pero no están controladas por los gobiernos o bancos. Las más conocidas son bitcóin, ether o litecóin.

Entre sus características más destacadas están:

  • Su valor no está vinculado al comportamiento de la economía.
  • Algunos cambios, como los tipos de interés o el aumento en las reservas monetarias, afectan de forma indirecta a su valor.
  • Principalmente, el valor de las criptomonedas depende de los usuarios, que lo mantienen al convertirlas a las divisas tradicionales.

 

Las posibilidades de la tecnología blockchain

La tecnología blockchain supone una revolución del nivel de la llegada de internet en los años noventa. Esta tecnología se implantará de forma generalizada en los próximos treinta años, excepto que salga otra tecnología que la supere.

La tecnología blockchain servirá tanto para transacciones financieras como para pagos o préstamos; además tendrá múltiples posibilidades en el sector energético y en la Administración pública junto al internet de las cosas. Las posibilidades son infinitas.

Aunque la blockchain está en fase experimental, es el lugar más cercano donde nadie y todos seremos los guardianes de la ciberinformación. Para ello, es necesario establecer una legislación que regule las acciones permitidas mediante esta tecnología, su desarrollo tecnológico y su viabilidad operativa. Es el último gran paso para que llegue a manos de todos y cada uno de nosotros.

De momento, la cadena de bloques tiene un futuro prometedor. Los contratos inteligentes serían una de sus aplicaciones más útiles, ya que las transacciones en la red se realizarían de forma totalmente automática, además de realizarse con total confidencialidad, tanto en los datos personales como en la información más privada de las partes implicadas. En el caso de la Administración pública, se verían reducidos, y mucho, los tediosos trámites burocráticos.

La tecnología blockchain también está asociada a la identidad digital soberana. Esta identidad sería la responsable de simplificar la tediosa y a veces imposible tarea de recordar y crear claves lo suficientemente seguras para identificarse en Hacienda, en el banco, en las redes sociales o incluso en el futuro voto electrónico.

 

Si quieres saber más sobre la tecnología que revolucionará el futuro de las economías y las sociedades, en la UOC puedes cursar el seminario «Tecnología blockchain como herramienta de transformación social».