Desde el mundo del conocimiento y la formación, es necesario saber a qué se refiere el concepto acceso abierto (open access, OA) relacionado con los contenidos científicos, académicos y docentes.

 

Qué es el acceso abierto o open access

Internet y la edición electrónica han facilitado el nacimiento del movimiento acceso abierto o open access a contenidos que benefician a la ciencia y la sociedad. Este movimiento defiende un acceso global, abierto y sin restricciones económicas, técnicas o administrativas a contenidos científicos, académicos y docentes.

Por lo tanto, los contenidos de acceso abierto pueden ser leídos y difundidos por cualquiera, ya que no usan el copyright. Los derechos de autor suelen protegerse mediante licencias Creative Commons, que permiten controlar los derechos cedidos.

Es normal preguntarse quiénes usan el acceso abierto. Las revistas de más prestigio y editores de alta calidad científica lo utilizan; por ejemplo, New England, Nature, Springer o Oxford University Press.

 

Los beneficios del acceso abierto

Al abrir las restricciones de consulta y difusión de contenidos mediante la red, el acceso abierto permite que los autores no tengan que esperar meses o años a ver sus trabajos publicados en revistas científicas. Así pues, aumenta la visibilidad de la literatura científica a nivel global.

De esta forma, se consigue que haya mayor impacto de las publicaciones en acceso abierto y que aumenten las citas sobre sus autores y publicaciones.

Además, el acceso abierto a documentos supone un ahorro de costes, ya que se pueden publicar y difundir contenidos científicos sin necesidad de pagar los costes que suponen las publicaciones científicas.

El acceso perpetuo a los documentos y la preservación de los resultados publicados en acceso abierto, son otros de sus beneficios.

 

Una infraestructura de repositorios científicos de acceso abierto

En 2003, se establecieron las condiciones que debería seguir el acceso abierto en la Declaración de Berlín. Actualmente, esta declaración está refrendada por más de 400 instituciones de todo el mundo, entre ellas las principales universidades españolas.

En España, desde 2007 se está trabajando para una infraestructura nacional de repositorios científicos de acceso abierto, desde la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) y la Red de Bibliotecas Universitarias Españolas (REBIUN) de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE).